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18 de febrero de 2009

Sobre el autor - Breve biografía

Hola gente amiga, conocida y por conocer, bienvenidos a mi blog. Para los que me conozcan y para los que no, me voy a presentar, contando una no tan breve biografía de quién soy.

2006, de mochilero en San Martín de los Andes.

Me llamo Mariano de María, soy Argentino y nací el 21 de junio de 1986, por lo cual mientras escribo estas palabras tengo 22 años. Estudio Ingenieria de Sistemas en la UTN y trabajo como programador en una consultora de SAP. Bueno, ahora que ya cubrimos las cinco preguntas típicas... Vamos a quien realmente soy.

Todo el mundo me conoce por Dema, mi sobrenombre. Soy natal de Parque Patricios y tengo por mi barrio un amor inmenso. Estudié teatro un par de veces y fui a talleres literarios. Me encanta leer, y si hay algo que me gusta más que leer, es escribir.

Con Danny en Villa Traful

A una edad que hoy no puedo precisar exactamente descubrí que me gustaba escribir. Que me encantaba escribir. Es algo que me atrapa, que me libera, que me permite plasmar todo lo que siento y pienso.

Cuando tenía catorce años escribí un pequeño texto títulado "Reflexión Personal". Se lo mostré a mi familia y les gustó mucho. Hasta el día de hoy mi abuela materna guarda una copia de ese texto en su mesita de luz.

Mi abuela, en navidad. No sé qué tiene que ver la foto pero como me gusta la quería subir :p.

A mi tía (hermana de mi mamá) le gustó tanto el texto que lo mandó a un programa de radio (Entre vos y yo, de Estaban Mirol). Esa noche yo estaba en casa cuando de pronto sonó el teléfono. Era mi tía. Emocionada me pidió que ponga la radio, que estaban leyendo mi texto. Yo no lo podía creer, apurado fui hasta el minicomponente y sintonicé la estación. Todavía recuerdo la pausada voz del locutor diciendo "...lo único que sé es que si esa voz interior, si ese pedazo de vos que te dice "No cometas errores" está tranquila, sé que estoy llenando el frasco..." ¡Era mi texto! Eran mis palabras en la voz de alguien más. No lo podía creer. Ese día sentí una alegría que no se podía comparar con nada, una alegría muy distinta a la que me podía generar una playstation, o un televisor. Creo que ese día fue el que me di cuenta que quería ser escritor.

Pero entre ese día y este hay un gran espacio. Continue escribiendo pero como algo complementario, mis prioridades me indicaban que primero venía el estudio y después lo que realmente quería hacer. Así fue que terminé la secundaria y, sin demasiada idea, empecé a estudiar Ingeniería de Sistemas en la UTN. Era el año 2004.

Mi libreta de la Facu

Tuve un primer año muy bueno, en el que aprobé todas las materias. A mitad de ese año empecé algo que puede sonar hasta gracioso pero, en realidad, fue una de las cosas que me hicieron llegar hasta donde estoy hoy:

- Me creé un Fotolog.

Mi fotolog hace un par de años

Era el año 2004, los "mediáticos floggers" no existían, y las cosas eran muy distintas. Utilizaba esa página para escribir, no era mi intención subir fotos sino darle rienda suelta a mi locura. Escribía monólogos, reflexiones, cualquier cosa que pasaba por mi cabeza. Mentiría si hoy no dijese que al principio mi fotolog rozaba los límites de un diario íntimo. Pero escribiendo así en esa página volvió a germinar la semilla del escritor. Me empecé a cruzar con gente que leía lo que hacía y le gustaba y conocí a un montón de gente hermosa (amigos del alma que hasta el día de hoy permanecen). Fue esta página, boba o no, la que me ayudó a volver a lo que me gustaba.

En noviembre de 2004 empecé a trabajar en el Supermercado Eki (hoy "Super Eki"). Era un trabajo de mierda pero yo era feliz porque cada día que volvía de trabajar llegaba con mil ideas para escribir. En esa epoca era como una esponja con patas que absorbía todo lo que le llegaba.

Yo con el uniforme de EKI

En enero de 2005 me fui a Mar del Plata con mis amigos. Estando allá vi la obra "Una noche en Carlos Paz" de Capusotto y Alberti. Fue una obra que me encantó, que me hizo reir y, sobre todo, me transmitió una especie de energía que me hipnotizo tanto que me dieron ganas de buscarla para reclamarla como propia. Cuando salí de la obra lo miré a mi amigo y le dije:

- Voy a dejar la facultad y estudiar teatro.

Fabio Alberti en Una noche en Carlos Paz

En ese momento lo sentí, realmente creí que iba a poder hacerlo. Volví a la ciudad con toda esa magia dentro mio, dejé la facultad y lo intenté. Lo intenté y fracasé como el mejor. Empecé un taller de teatro muy lindo pero sin demasiado futuro. También había empezado un taller literario. Dejé ambos. En julio de ese año estaba entrando a la UTN, anotándome para cursar algunas materias en el segundo cuatrimestre.

Pero no todas fueron pálidas en esa época. Escribí varios cuentos ("Todos Miraron", "Pálimier") y actualicé el fotolog casi todos los días. También participe en un festival organizado por el gobierno (El festival de arte joven SUB-18) y uno de mis cuentos ("Escena") fue seleccionado finalista y lo editaron en un cuadernito del festival. Hasta fui al festival y leyeron mi cuento en frente de un grupo de gente!. De una forma u otra, tenía dentro mio esa energía conseguida en la costa, esa energía que cada vez era menos.

El cuaderno del festival donde editaron mi cuento

Los meses pasaron, cambié de trabajo (Café Aroma, primero el del Shopping Abasto, después el de Avenida Corrientes y Callao) y, de a poco, empecé a escribir menos. No fue algo planeado, fue sólo algo que pasó. Llegué a pasarla bastante mal en esa época, un rejunte de problemas personales/familiares sumado a la insatisfacción de ser conciente que no era feliz con lo que estaba haciendo me hundieron. Me hundieron en una mediocridad de aceptar lo que hacía sin animarme a intentar algo más. ¿Y por qué lo iba a intentar? Si ya lo había hecho y había fracasado, si por culpa de esas decisiones me encontraba deprimido, ¿Realmente me iba a arriesgar otra vez?

Yo trabajando en Café Aroma

La respuesta es sí. Tomando las palabras de Pico, protagonista de una novela inconclusa, "Todos necesitamos perder la fe alguna vez", y si de algo sirvió todo aquel dolor fue para volver a estar seguro de lo que quería. Y fue un proceso.

En el 2006 renuncié al Café Aroma y por un tiempo me dediqué a la facultad y a buscar lo que me hacía feliz. En Julio de ese año conseguí un buen trabajo en una consultora de sistemas (mi trabajo actual) que, aunque por un lado alieniza, tiene muchas cosas buenas, como el hecho de que no me pelotudiza obligándome a usar un uniforme y repetir tareas como un robot, sino que me obliga a explotar mi creatividad y mi inteligencia. De a poco comenzaban a enderazarse las cosas, tenía un buen trabajo, me iba bien en la facultad, y estaba en pareja con una persona increíblemente hermosa. De esta conjunción de variables surgió la tranquilidad necesaria para volver a intentar ser la persona que quería ser. Para volver a escribir.

Un día estaba yendo en el 114 desde mi trabajo a la UTN, en Villa Lugano. Tenía un precario MP3 en el que había cargado los discos de No te va gustar. Era mi primer acercamiento a esa banda. Dado que era un viaje de casi dos horas, y como iba sentado, me quedé dormido escuchando música. Cuando me desperte, escuché una frase que me llegó como si no sólo fuera un mensaje, sino también una señal. La frase decía:

- El norte no va a estar arriba, va a ser todo sur.

La canción era "No hay dolor". Me quedé escuchando hipnotizado, sintiendo que dentro mio algo volvía a nacer. Tomé un cuaderno y, en la incomodidad del 114, comencé a escribir. Esas anotaciones aleatorias después se transformaron en "Siempre Sur", mi primer intento de novela. Y aunque todavía no la terminé (26 capítulos escritos y muchos más por escribirse), esa novela fue una de las tantas variables que me devolvieron a la escritura.

Una de las primeras versiones impresas de Siempre Sur

Y la vida continuo, porque a diferencia de las peliculas de Hollywood que condensan en dos horas los logros y fracasos de sus personajes, en la vida real las cosas a veces son más lentas. Y tardan en llegar. Pero llegan.

En el 2007, por medio de la consultora, comencé a trabajar para Editorial Sudamericana, en la parte de Sistemas. Uno de los chicos de sistemas de la editorial (yo no era de la editorial, estaba, por decirlo de alguna manera, "terciarizado"), se enteró que escribía y me pregunto por qué no me atrevía a mostrarle algo a alguna de las editoras de ahí. Se había enterado que estaba escribiendo una novela y me insistió en que la terminase y la presente. Yo, avergonzado, dije que no, que no me sentía listo.

Yo trabajando en las oficinas de la Editorial

Sin embargo, un par de semanas después empecé a escribir una nueva novela. Esa novela se llamaba, La apariencia no es sincera. Acá voy a hacer una pausa para comentar que, a igual que muchos escritores, sufría el síndrome de no poder terminar las historias que empezaba. Lo más largo que había terminado tenía menos de 25 hojas ("Me quiero ir"). La apariencia no es sincera fue la primer novela (en realidad es una nouvelle, una novela corta) que terminé. Tenía 50 hojas y yo sentía como si hubiese terminado de escribir el Ulises.

Volví a hablar con el chico de sistemas de la editorial y le mandé mi novela a una de las editoras de la editorial. No sé realmente que esperaba conseguir con eso... Ahora, viéndolo a la distancia, quería convencerme a mi mismo de que yo podía meterme en ese mundo, más que realmente lograr que me publicasen.

Luego de un mes de espera, la editora me llamó. Nos juntamos, hablamos y me dijo que mi novela le había gustado. Pero que no la iban a publicar. Fue, honestamente, lo mejor que me podían haber dicho. Era la medida justa como para sentir confianza sin "dormirme en los laureles". Le agradecí todo lo que hizo por mí y, en vez de volver a la oficina, me fui a caminar un rato por el parque. Estaba un poco triste, no voy a mentir, pero no estaba decepcionado. Y la tristeza, sin decepción, a veces es una cosa buena.

Ese año, en Mar del Plata

La vida continuo, los meses pasaron y las hojas también. Un día que ahora no puedo ubicar en el tiempo estaba acostado al lado de mi novia, mirando el techo y charlando del futuro. Tonteando como tontean dos personas enamoradas, yo le dije que cuando se recibiera, nuestros hijos le iban a decir "Hola, Mamá psicóloga". (Por si el lector no se dio cuenta, mi novia estaba estudiando psicología en la UBA). A ella le gustó mucho mi comentario y en respuesta me dijo:

- Y cuando nuestros hijos te miren a vos van a decirte papá escritor.

Ningún hombre es una isla. Hay veces que necesitamos vernos reflejados en los ojos de los demás para recordar quienes somos. Lo que acabo de relatar, cursi o no, tierno o pelotudo, da el ejemplo. En abril de 2008, por cuestiones de trabajo, viajé a España. Estuve cuarenta días trabajando en Barcelona y después, con la plata que ahorré, me fui una semana de vacaciones a París. Fue una semana en la que estuve completamente solo, sin comunicación alguna con el mundo exterior.

Mi cara de turista pelotudo con la Torre Eiffel de fondo

Después, en octubre del mismo año, viajé a México, también por trabajo. La conjunción de los dos viajes, más la cantidad de cambios que sufrí en mi vida durante ese año, terminaron de enderezarme hacia el camino que quería tomar. Durante el transcurso de esta "búsqueda" pasé por mil estados, tuve la posibilidad de irme a vivir a España, de cambiar de carrera, de muchas otras cosas hasta que finalmente encontré lo que verdaderamente quería. Yo quería ser escritor. Yo quiero ser escritor.

En Taxco, México

Cuando volví de México, volví con una idea bien clara. Lo iba a intentar. Tres años atrás, cuando "dejé todo" por lo que sentía, solamente seguí un impulso, lindo y verdadero, pero solamente impulso al fin. Si esta vez lo quería hacer bien, iba a tener que sumarle a mi impulso mucho trabajo.

Y se lo sumé. Escribí una novela titulado Frágil (el doble de larga que La apariencia no es sincera) y comencé a introducirme en el mundo de la edición. Mi intención era sólo una: me iba a editar de forma independiente y salir a vender los libros por la calle. Con dos novelas en la mano, empecé a averiguar en editoriales pequeñas e imprentas. Luego de dos meses de comparar precios, calidad y servicios, me decidí por Lafur, una imprenta de mi barrio, cuyo dueño (Hernán, más conocido como "El Tano"), cuando se enteró lo que quería hacer me apoyó en un cien por ciento, dándome las ganas y energías que quizás por cansancio se podían llegar a ir.

Y con todo ese decidido, empecé. Tramité el ISBN, diagramé el interior del libro, corregí con ayuda el libro, junto a mi hermano diseñamos las tapas, elegi tipo de papel, tipografía, tamaño de las letras, y tirada total. Quinientos ejemplares de cada novela. Mil libros, en total.

Foto de la primera versión de las tapas

Luego de muchas charlas con la gente de Lafur (a quienes agradezco infinitamente la onda que le pusieron) y de diseñar o cambiar algunas cosas, llegó el momento decisivo. Hace un par de días fui a la imprenta y les entregué la última versión de todos los archivos. Ahora es solo cuestion de esperar.

¿Y esto cómo sigue? Bueno, ahora viene la parte más difícil, aunque todo es difícil cuando se persigue lo que realmente se quiere. Ahora será cuestión de encontrar las energías para salir todos los días a la calle a vender los libros, pararse en una plaza todo un fin de semana, o sortear los laberintos del subte con un discurso armado para la ocasión. No estoy buscando con esto llenarme de plata, ni plantarme en una posición rebelde frente a la grandes editoriales, mucho menos renunciar a mi trabajo en la consultora.

Lo que estoy buscando ya lo encontré. Ahora es sólo cuestión de seguir :).

En los Jardines de Versalles, Francia

Y bueno... Creo que si alguien llegó hasta este punto comprenderá rapidamente que escribí esto no sólo como biografía sino también como ejercicio propio, para poder ver todo el camino que recorrí. Dejé afuera un montón de cosas, charlas, momentos, gente que siempre estuvo, gente que me ayudó en momentos jodidos y a los cuales estoy infinitamente agradecido. Pero bueno, como un resumen, una especie de acercamiento a quién soy, creo que sirve.

Gracias por leerme gente amiga, conocida y por conocer. Y de nuevo, ¡Bienvenidos a mi Blog!

Los quiere y los espera.

Dema.

18 comentarios:

Skalipso dijo...

- ¿Seguiste escribiendo esa historia que me habías dicho?
- ¿Cual?
- Esa, la que tenía muchos personajes.
- Ahhh, no che, no la seguí.
- ¿Por?
- Muchos personajes...




Como cambian las cosas =) te quiero y estoy muy orgullosa de vos!

Jaki dijo...

Veo una imagen: Un teatro vacío, una luz en el escenario enfocando la nada, pero mil aplausos sonando con toda intensidad.
Simplemente, sos un escritor genial. Con publicaciones, o sin ellas, siempre vas a ser un genio de la literatura. Y esto te lo digo con toda sinceridad.
Espero con ansias tu libro, Dema.

DNax !! dijo...

Dénsax.. es ya no el primer paso.. sino un N bastante alto.. pero hay más adelante XD.. buen fue tremendamente nerd, pero amigo, te conocí nerdeando XD y no escribiendo! AJAJAJ

BUen la posta de la vida.. es que más te vale que estén mis ejemplares listos pronto .lpmqtp

Supongo que conozco lo que dice la bio :P JA!

(me acordé del super mail de una vez ! THAT IS! )

Buen ep ep.. a pelear contra el captcha

DNax

Nachitous dijo...

Me encantó el post, posta [xD], jeje. Además de enterarme de algún que otro detalle, me hizo reflexionar sobre un par de cosas propias.

Gracias Demax.
Mucha suerte!

PD: me sumo a la lista de espera por los libros...
PD: ...firmados ;)

Franco dijo...

Te felicito Dema, espero que todos tus sueños se te vuelvan realidad, te lo mereces. Se por lo que pasaste en toda tu vida y estoy segurisimo que te va a ir barbaro!!
Te deseo lo mejor con esta nueva etapa literaria.
Cocky

shadungero dijo...

hola dema como va bue veo que bien espero que te vaya re bien con los libros puede vender las copias de tus libros a 5 pesitos hacemos mita y mita :p
ajja pos ta ya lo sabes chabon sos un groso cuidate y nos vemos en otra mesa de poker cuidate

vik dijo...

ya sabes todo lo que pienso, no hace falta decirlo por acá. pero te vuelvo a repetir, sos increíble, y te lo voy a seguir repitiendo siempre.

te quiero =))

Turca dijo...

Ya sabes, cuatro ejemplares para mi =)

Que dira Margory a todo esto... ziii, niaaaa, temita.?

Mucha merde!!!! Te quiero un monton!

Merlin, el mago dijo...

Dema, te deseo lo mejor con esta nueva etapa en tu vida. (Por la cual yo estoy dando mis primeros pasos, de escribir mi propio libro).
Sabes que contas con todo mi apoyo SIEMPRE que lo necesites, porque sos una gran persona que se merece lo mejor.
Te mando una gran abrazo.
Pablo A.

FloR dijo...

Wow. Creo que lo mejor de todo es haberte conocido mientras generabas todos esos cambios..y haber conocido al dema protoescritor y al hombre con dos novelas en mano.
Sabes que nuestra amistad es especial (y eso es lo que más me gusta) y que te prometi que ALGUNA novela la voya editar yo, te prometo. Eso si, vos prometeme que seguis escribiendo.


Te meto en un problema: me voy el 5, el 1 sale tu novela. Necesito un ejemplar de Frágil para mis quince horas de vuelo. Crees que puede ser posible? :)




ps. creo que los dos tomos de sabato son la mejor imagen de nuestra amistad. Por más que estemos lejos, que no nos veamos, que a veces te enojes con mis cuelgues o yo con tus quejas, sabemos que siempre está el otro tomo.
Estoy cursi, quereme.

Despues te contesto el mail, pero avisame si me podes verc on un cafe, una mini medialuna y frágil.

ps 2. soy amiga de un escritor , soy amiga deun escritor!!!!!



ps 3 . te quiero.

Lumière dijo...

primo

te entiendo demasiado porque me pasa lo mismo! Me alegro q te hayas decidido y hayas decidido publicarte! quizás haga lo mismo

desde ya, quiero uno!

Ivana Andrea dijo...

Te vas para arriba eh! Y te lo mereces, sos una excelente persona, inteligente, y tantos adjetivos mas que podria decirte...
Te felicito, y podes contar conmigo para lo que sea!
Te quiero Dema!

Vane dijo...

Increible tu relato niño...se nota que estas luchando por cumplir un sueño tan anhelado.

Gracias x dejarme pasar x aca y conocer un poco de vos.

Besitos

Danny dijo...

O sea, ya no me contas las cosas, me tengo que enterar por el dnax.
Y eso que yo leí "Pálimier".
La verdad te felicito, es una mezcla de orgullo y un tanto sorprendido, saber que pasaban todas esas emociones por tu cabeza (las que describís en tu biografía) y enterarme de golpe por un par de lineas.
No hace falta decir que quiero comprar los libros, aunque sin saber de que se trata cada uno, me llama más la atención el que tiene en la tapa la varita =P.
Felicidades! Y seguro que nos veremos pronto para comprarte los libros.
El envio es gratis =P?

Joe Bartlett dijo...

Dema, lo felicito por las ediciones autogestionadas..siga asi, nuestras vidas no tienen remedio...abrazo....Ze Bartlett.

Pilar Contel dijo...

apareciste en mi vida como un niño con sueños de poeta y el resultado a sido un escritor, te deseo toda la suerte del mundo te la mereces un beso

Gisel Cam. dijo...

Me hiciste llorar con tu historia, mi sueño desde que soy muy chiquita es ser escritora. Me diste una esperanza, de que sí se puede cuando el deseo de hacerlo es muy grande...
En mi caso personal tuve todo un dilema al elegir una carrera, primero hice letras, luego un profesorado de lengua y literatura y ahora, finalmente, periodismo. Busco algo que me acerque a eso que quiero, pero es muy difícil...
Espero que algún día nos podamos cruzar como colegas... Besos.

AYELÉN dijo...

Hola, consegui FRÁGIL el otro dia en la feria independiente y la verdad que desde que lo arranqué no pude parar de leerlo, felicitaciones y ojalá vengan muchos más. Saludos. Ayelén.